El transporte de mercancías por carretera implica una gran responsabilidad. Cada trayecto conlleva riesgos que pueden derivar en pérdidas, daños o imprevistos que afecten tanto a la carga como a terceros. Para protegerse ante estas situaciones, los seguros de responsabilidad civil para transportistas se presentan como una herramienta esencial dentro del sector.
¿Qué es un seguro de responsabilidad civil para transportistas?
Se trata de una póliza diseñada para proteger al transportista frente a los daños o pérdidas que puedan producirse sobre las mercancías mientras están bajo su custodia. Cubre también otros supuestos, como averías o incidencias que provoquen perjuicios económicos, asumiendo las indemnizaciones correspondientes según las condiciones establecidas en el contrato.
¿Es obligatorio este tipo de seguro?
No es un seguro de contratación obligatoria, aunque sí muy recomendable tanto para transportistas autónomos como para agencias dedicadas al transporte de mercancías. El motivo es sencillo: la ley obliga a los profesionales a responder económicamente por los daños o retrasos que puedan afectar a la carga.
De acuerdo con la Ley 15/2009, el transportista debe asumir los pagos por pérdida, avería o retraso de la mercancía mientras se encuentre bajo su responsabilidad. En la práctica, esto significa que cualquier accidente —desde los más graves hasta los pequeños percances— puede generar costes importantes que el seguro ayuda a cubrir.
Coberturas habituales
Las pólizas de responsabilidad civil suelen cubrir los daños a la mercancía causados por accidente, siempre que se determine que el transportista es responsable. Algunas modalidades incluyen también daños a terceros, tanto durante el viaje como en las operaciones de carga, descarga o manipulación de la mercancía.
Estos incidentes pueden provocar perjuicios económicos y personales de gran alcance, por lo que contar con una cobertura amplia aporta seguridad y estabilidad a la actividad profesional. Además, en caso de que surja un conflicto judicial relacionado con el transporte, el seguro puede asumir los gastos de defensa jurídica, protegiendo al asegurado frente a los costes legales.
Garantías complementarias
Existen garantías opcionales que permiten ampliar el nivel de protección del seguro y adaptarlo a las necesidades específicas de cada empresa o profesional. Una de las más comunes es la cobertura de remoción y/o destrucción de restos, mediante la cual la aseguradora cubre el coste de estas operaciones hasta el límite establecido. Marco legal nacional e internacional
El seguro de responsabilidad civil debe estar alineado con la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres (LOTT), que regula el transporte de mercancías y pasajeros por carretera y ferrocarril. En el ámbito internacional, se rige además por el Convenio CMR, que establece las normas del transporte internacional por carretera.
Aun así, las aseguradoras pueden ofrecer pólizas más flexibles, permitiendo contratar límites superiores a los exigidos por ley para reforzar la protección del cliente.
Conclusión
Los seguros de responsabilidad civil para transportistas son una herramienta clave para proteger la actividad y garantizar la continuidad del negocio frente a posibles reclamaciones. Contar con una póliza adaptada a las características de cada empresa ofrece tranquilidad y seguridad ante cualquier imprevisto.
En un sector expuesto a tantos riesgos como el transporte, anticiparse es la mejor garantía. Disponer de la cobertura adecuada puede marcar la diferencia entre un contratiempo asumible y un problema con graves consecuencias económicas.
